Anoche, en cambio, tocó una película de Costa Gavras, El Capital, (2012) y tal y como indica el título, no se trata de otra cosa: dinero, más dinero y más dinero.
Francia y los banqueros franceses, para envidia de Botín, son el ombligo del mundo económico, tienen a los americanos, a su banca y sus operaciones financieras en jaque.
Una de esas películas, entre regular y mala, donde el ser humano normal queda como idiota al no haberse dado cuenta de cómo nos manejan y cómo nos destruyen los Robin Hood de los ricos, según ellos mismos se nombran. (menuda tontá).
Las conspiraciones, los malos malísimos y los tontos ciudadanos, sin fuste, "sin ná de ná". Podéis pasar la vida sin ella. Ah lo olvidaba y por medio, como para darle un toque casi humano al personaje, un enchochamiento del millonetis sin criterio y sin hondura, eso sí soltando un latigazo de puterío al mundo de las top model.
El otro paso por las mujeres de la película es la esposa, el típico roll de mujer medio tonta pero que bajo el paraguas del dinero y la posición se mantiene feliz. Triste visión de Costa Gavras del mundo femenino.
El actor tiene constantemente esa cara de asco que creo que no hace esfuerzos por tenerla es así.
En definitiva, una película francesa para los franceses.
El detalle: Secuencia donde el sastre le hace los nuevos trajes y él habla de dinero y más dinero, el sastre y el banquero nos asombran con un diálogo lleno de chispa y ocurrencia:
-¿De qué lado?
-Perdón
.¿De qué lado carga?
Y se la miran los dos. Menuda tontá. ¿O no?
Ojo que se presentó a la sección oficial en el festival de San Sebastián , hay que fastidiarse por no decir otras cosas.
