Ciencialimpia error de marca
“Recién empieza” que diría una porteña de cuna, explota la histeria femenina, postmenopausica de Barbra Streisand, pero es su papel y lo hace correctamente, quizás sea más problema de la directora que se empeña en proponernos la idea de que madre no hay más que una y, al parecer, afectadas todas de verbosidad excesiva, imposibles, alocadas, coleccionistas de ranas y un poco ludópatas. La misma directora de 27 vestidos y Step Up, ahora entiendes el fondillo de moralina pija y envoltorio romántico y superficial, pero… su películas venden, seguro que es por su tremendo sentido del humor que me ha sacado dos sonrisas en todo el metraje.
Acabas nervioso perdido tú, como espectador y por supuesto su hijo el emprendedor autónomo con estudios de química y ambiciones ecoempresariales que acaba vendiendo el producto gracias a las clases de marketing de su madre, la reina de los calvos, como ella misma se denomina.
Cuenta de dos mundos solitarios una por opción y otro por aceptación que se unen y dan compañía a través de un viaje lleno de confesiones de los que mejor no escuchar detalles.
Una mezcla de Tomates verdes fritos, los padres de él, y destellos de nuestra querida Gracita Morales en una Road Movie donde sólo faltaría un Leslie Nielsen para empujar el off.
De él no hay mucho que hablar se llama Seth Rogen más conocido por su eterna imagen de Freaks falto de sexo y golfo venido a menos.
Poco digo de él excepto que le cuadran más películas tipo Virgen a los 40, Supersalidos, Superfumados… en fin un superstart con poco interés.
El detalle: La finísima filosofía de la directora y del guionista que basa el sentido de la independencia en poder comer M&M en la cama. ¡ozú qué espanto!
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lunes, 30 de diciembre de 2013
domingo, 22 de diciembre de 2013
El Asalto. Basada en hechos reales
"Tenemos que enseñar los dientes"
Pues nada, que me enganché al cine francés de acción y tocó otra película basada en hechos reales. En la Noche Buena del 1994 y otra vez el demonio del terrorismo islámico. En esta ocasión secuestran un avión con las intenciones que todos imaginamos. Pero… no pudo ser, que para eso estuvieron los GIGN (Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional) francesa muy acertados y muy valientes.
Venga tiros en el asalto al avión y unos malísimos actores terroristas que parecían crías histéricas antes de un concierto de Justin Bieber.
Con intención de hacerla algo más intimista nos acerca la vida del personaje central, uno de los polis y el conflicto personal al que se enfrenta cada vez que vuelve a casa después de una intervención, pero queda en casi nada.
Claroscuros constantes, escenas e blanco y negro, algo de azul y juego con los colores. A lo mejor el director nos quiere decir algo con esto pero no lo cojo.
El otro punto a destacar es el papel de la TV en la película que narra en directo los sucesos. Un poco de carnaza mientras tomas el café con croissant en una avenida parisina.
El detalle: El enorme parecido razonable entre el líder terrorista y nuestro queridísimo actor español el brujo. ¿O no?
Pues nada, que me enganché al cine francés de acción y tocó otra película basada en hechos reales. En la Noche Buena del 1994 y otra vez el demonio del terrorismo islámico. En esta ocasión secuestran un avión con las intenciones que todos imaginamos. Pero… no pudo ser, que para eso estuvieron los GIGN (Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional) francesa muy acertados y muy valientes.
Venga tiros en el asalto al avión y unos malísimos actores terroristas que parecían crías histéricas antes de un concierto de Justin Bieber.
Con intención de hacerla algo más intimista nos acerca la vida del personaje central, uno de los polis y el conflicto personal al que se enfrenta cada vez que vuelve a casa después de una intervención, pero queda en casi nada.
Claroscuros constantes, escenas e blanco y negro, algo de azul y juego con los colores. A lo mejor el director nos quiere decir algo con esto pero no lo cojo.
El otro punto a destacar es el papel de la TV en la película que narra en directo los sucesos. Un poco de carnaza mientras tomas el café con croissant en una avenida parisina.
El detalle: El enorme parecido razonable entre el líder terrorista y nuestro queridísimo actor español el brujo. ¿O no?
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viernes, 21 de junio de 2013
Los Secretos del Corazón
Hay que ir sumando días buenos
Rescato esta peli del 2010 que no había visto aún.
Adórame y te trataré como una mierda”. Dice Becca, (Nicole) hablando del mensaje de Dios y huyendo del consuelo religioso ante la muerte de su hijo.
El título en inglés Rabbit Hole, es decir madriguera, pero al listo de turno le malsonaría y le cascó “Los Secretos del Corazón” que por cierto, no le pega nada. En cambio, entiendes perfectamente el porqué del título original.
Pero… porque tú lo vales se quedó en “Los Secretos del Corazón” y nos cargamos de un plumazo el título original de la película y de la novela de David Lindsay que por cierto, ganó el premio Pulitzer.
Afectado como padre y como pareja con esta película que impacta, desde el principio, con un plano de Nicole Kidman echando mantillo en su jardín, metáfora del entierro de su hijo muerto, víctima de un atropello.
Ida, ausente y con una presencia interpretativa que anticipa el papelón que mantiene durante el resto de la película.
Nicole mengua la aparición de todos y cada uno de los personajes de este drama casi teatral y te hace disfrutar, junto a Aaron Eckhart, su marido, de una escena magistral donde ambos se culpan a sí mismos de la pérdida, de las circunstancias, de las casualidades, de una verja abierta, de un perro que se escapa y un niño de cuatro años que corre tras él y muere exhalando una frenada imposible.
Nos enseña que en la vida hay que ir sumando días buenos, pese a que los verdaderos dramas nunca se olvidan, nunca desaparecen, tan solo se soportan. Cada uno a su manera, en sus propios universos paralelos.
Nicole, Becca en la historia, busca la redención del conductor que cambió sus vidas manteniendo un ateísmo militante que pone a Dios en la trinchera. Howie, su marido, juega a la adolescencia de la marihuana y acude a terapias de ayuda dirigidas por coaches-qué mal suena esto -del morbo, el joven culpable del atropello con sus dibujos y la creencia llena de dudas en la ciencia.
Buen drama, buenos actores, reflexión y dureza con final esperanzador.
-¿Y luego qué?
-No sé, pero algo pasará
Se dan la mano.Geniallllll
El detalle: Los chulísimos dibujos del cómic de Miles Teller, el conductor, que por cierto, se parece mazo a nuestro Fran Perea
¿O no?
Rescato esta peli del 2010 que no había visto aún.
Adórame y te trataré como una mierda”. Dice Becca, (Nicole) hablando del mensaje de Dios y huyendo del consuelo religioso ante la muerte de su hijo.
El título en inglés Rabbit Hole, es decir madriguera, pero al listo de turno le malsonaría y le cascó “Los Secretos del Corazón” que por cierto, no le pega nada. En cambio, entiendes perfectamente el porqué del título original.
Pero… porque tú lo vales se quedó en “Los Secretos del Corazón” y nos cargamos de un plumazo el título original de la película y de la novela de David Lindsay que por cierto, ganó el premio Pulitzer.
Afectado como padre y como pareja con esta película que impacta, desde el principio, con un plano de Nicole Kidman echando mantillo en su jardín, metáfora del entierro de su hijo muerto, víctima de un atropello.
Ida, ausente y con una presencia interpretativa que anticipa el papelón que mantiene durante el resto de la película.
Nicole mengua la aparición de todos y cada uno de los personajes de este drama casi teatral y te hace disfrutar, junto a Aaron Eckhart, su marido, de una escena magistral donde ambos se culpan a sí mismos de la pérdida, de las circunstancias, de las casualidades, de una verja abierta, de un perro que se escapa y un niño de cuatro años que corre tras él y muere exhalando una frenada imposible.
Nos enseña que en la vida hay que ir sumando días buenos, pese a que los verdaderos dramas nunca se olvidan, nunca desaparecen, tan solo se soportan. Cada uno a su manera, en sus propios universos paralelos.
Nicole, Becca en la historia, busca la redención del conductor que cambió sus vidas manteniendo un ateísmo militante que pone a Dios en la trinchera. Howie, su marido, juega a la adolescencia de la marihuana y acude a terapias de ayuda dirigidas por coaches-qué mal suena esto -del morbo, el joven culpable del atropello con sus dibujos y la creencia llena de dudas en la ciencia.
Buen drama, buenos actores, reflexión y dureza con final esperanzador.
-¿Y luego qué?
-No sé, pero algo pasará
Se dan la mano.Geniallllll
El detalle: Los chulísimos dibujos del cómic de Miles Teller, el conductor, que por cierto, se parece mazo a nuestro Fran Perea
¿O no?
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