Mostrando entradas con la etiqueta microcríticas de cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microcríticas de cine. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de diciembre de 2013

Fuerzas especiales: Acción a la Francesa

La única forma de cambiar el mundo es cambiar la historia

Fuerzas Especiales Montesinadas
Los franceses haciendo cine de acción del típico americano. Pero son franceses, eso quiere decir que son los mejores, ellos y su ombligo al que se miran constantemente.
Primera y única película de un director desconocido que nos cuenta historias de los malos de siempre encarnados en el demonio talibán.
Gracias a los americanos y ahora también, como nos explican en esta película, gracias a los franceses el mundo occidental está a salvo. Si se les ocurre raptar como es el caso de esta historia a una ciudadana francesas no dudan ni un minuto en plantarse en Afganistan o cualquier país que huela a terrorismo musulmán.

El entorno de esta época recuerda los ataques piratas en el pacífico o el atlántico y la reacción inmediata que tuvieron  los francos y sobre esa base, lanzan estas y otras películas de criminales de guerra, comandos especializados, periodistas aguerridos que quieren contar cosas, luchas cuerpo a cuerpo como si de un western se tratara con secuencias de duelos y bandidos entrando en los pueblos.

Y todo esto, para contar una larga y épica huida de territorio hostil cruzando nada más y nada menos que la cordillera del Himalaya. Por un momento me vi en ¡Viven!

10 días de huida donde van quedando cada vez menos del comando y la periodista que aguanta como la gran heroína.

Bien por ella interpretada por la guapísima alemana  Diane Kruger, la maravillosa Helena de Troya y bien también por Djimon Hounsou aunque me gustó mucho más en Gladiator.


El detalle: La mejor escena cuando Maina, la confidente, se levanta el burka para mirar cara a cara a la muerte, sobrecogedora. ¿O no?

domingo, 28 de julio de 2013

Submarine

¡Salvados por la campana!


Me tragué otra de adolescentes. Al final, me haré un experto en conducta de seres que rondan la edad del pavo, o que como estos dos personajes de Submarine, están totalmente inmersos en ella. Richard Ayoade, el director, más conocido como actor cómico en toda la Gran Bretaña por la serie Los Informáticos se subió al carro de la dirección y se gastó la pasta del infumable Ben Stiller, el soso de Noche en el museo, en hacer y dirigir en 2010 este Submarine adaptando una novela que intuyo debe ser mucho mejor.

Por fin llegó a España hacia el 2012 y...poco que contar. Un adolescente rarito y friki que se enamora de otra adolescente rarita, Jordana, muy  borde e insoportable y con problemas en la piel. Ambos inmersos en una vida familiar desectructurada. Ella con mamá con cáncer y padre destrozado. El niño con un padre demasiado empollón que nunca tuvo huevos para nada en su época y que no ha sabido vivir, y ahora, es tarde para evitar la distancia de su mujer que comienza a tener escarceos con un gurú pop y hortera.

Bonitas escenas en la playa, largos paseos siempre pegados a una cerilla que la pirómana de la novia lleva siempre encima, aunque esta parte deja mucho que desear. Uno cree que lo de la piromancia puede llegar a dar cierta dosis dramática en manos de una adolescente y dará tensión al film pero, se queda en nada, como casi todas las escenas y los temas tratados, que son los de siempre en estos años: el acoso, el sexo, el descubrimiento de las cosas, el amor, la independencia a medias y claro, la muerte y la familia.

Ambientado en los años 80 con la estética paleta de aquellos ingleses que solo por serlo se creen modernos y la música indie de Alex Turner (Arctic Monkeys), “pa quien le guste” a mí lo indie me empalaga un poco.

La cosa queda en “casi interesante”. Alucinarás con la trenca de Oliver, el protagonista, que no se la quita en toda la peli.
Lo mejor, esas interminables playas de Gales, ese color gris, la bruma, la arena húmeda donde dejar huella.

El detalle: ¿Por qué siempre hay películas de adolescentes medio estúpidos y problemáticos o el polo opuesto los seguidores de Hana Montana?.
Hay adolescentes normales, doy fe, coño.

¿O no?