¡Simio no mata a Simio! Capítulo 2 versículo 29

Recordar que la novela nace en los años 60 en pleno movimiento hippy y la primera película es del 68. Revoluciones, el positivismo científico que se enfrenta a los conceptos de vida natural, entendimiento con el entorno, el pacifismo y los primeros movimientos de conservación de animales. En el fondo esta novela lanza un reto al ser humano que ya ha empezado a devastar todo lo que le rodea.
Para centrarnos en esta última apuesta dirigida por Matt Reeves, se llega a lo más alto del entendimiento entre cine, arte y tecnología. Decenas de actores casi desnudos conectados por sensores a terminales informáticos que recogen sus movimientos, sus gestos, sus guiños y los convierten en simios totalmente reales y si no, que le pregunten a Andy Serkis (César) que ya fue Gollum y sabe de interpretar conectado a cables.
Efectos especiales de mucha calidad, yo me quedo alucinado mirando la cara de Cesar, cómo gesticula, o los cabreos y la cara de mala leche de Kova, el mono malo y la cara de bonachón de Maurice…
Lo mejor es que no sólo hay efectos, hay mucho más, hay historias paralelas que deberían ser sólo humanas pero que ya, en su estado evolucionado, forman parte también de los simios que sienten, que quieren vivir en paz, disfrutar del entorno y de la familia y tener cubiertas sus necesidades más primarias.
La acción está asegurada, pero ojo, a un ritmo pausado, que César es de los que se piensa mucho las cosas. Los giros impulsivos salvajes también aparecen, los sustos, el no saber qué va a pasar ante la reacción de algunos simios y algunos humanos. Dos bandos que al final, como en la vida real, acaban enfrentándose sin llegar a solucionar las cosas un peldaño antes. La escalada de la violencia, la venganza, el engaño y la mentira o la traición, como en los grandes clásicos, aparece para desarrollar el hilo narrativo en una película de aventuras con toque épico, fiel a la saga, entretenida e impactante que no va a decepcionar.
Claramente son una especie evolucionada porque comenten exactamente los mismos errores que los humanos.
Tendrá una buena entrada en estos meses de verano esta película que comenzó perteneciendo al género de ciencia ficción y se ha convertido en una serie tipo “Cuéntame” que avanza con el tiempo y que no puedes saltarte.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención es el uso del lenguaje. Ya nos tenían acostumbrados a verlos que hablan y dominan el lenguaje humano y el de gestos, pero aquí, la comunicación verbal toma una dimensión especial y me gusta como se trata desde el primer ¡FUERA!
Hay pues, guión bien llevado, emoción y transmisión de valores de los que llenan las salas de padres con hijos, novios con novias, primos...
Mis peros : Estos simios son demasiado responsables cuando en el fondo todos sabemos, tal y como quedó demostrado en el "Proyecto NIM", los monos son unos hedonistas de la leche. Un poco cansina la moralina del modelo occidental católico que basa el objetivo de la vida en la familia nuclear. La mujer en casa pariendo, el hombre luchando y cazando, no están tan evolucionados, ni siquiera ahora, en la era del nuevo Papa Paco, que seguro estaría dispuesto a consentir chimpancés con otras tendencias y familias monoparentales.
El detalle: Los collares y diademas de las chimpancés hembras, ¿pero de dónde han sacado eso? ¿De qué mercadillo? Son horribles, ¿O no?